
Foto J. LópezEstas palabras surgieron de una persona de entre los asistentes que fuimos al funeral de nuestra querida amiga Rosario Juaneda Zaragoza, conocida por todos como Rosa, y que hizo llenar la calle del Aire de Cartagena de unos aplausos y de una emoción sostenida en el momento en que su féretro cruzaba el umbral de la puerta de Santa María de Gracia a hombros de sus familiares y con el pendón carmesí de Cartagena sobre ella.
Cartagena llora desde ayer la pérdida de una de las personas más luchadoras y defensoras de la ciudad. Su manera de querer a Cartagena la embarcó en frentes tan diferentes como la política, la cultura, las fiestas, etc. Pero era ese amor con el que hablaba de su ciudad y de sus gentes y esa vitalidad, pasión y fuerza que le ponía a las cosas en las que creía y por las que luchaba lo que más me llamó siempre la atención de ella. Rosa siempre hacía las cosas con todo su corazón y con toda su alma, ya que en cualquier proyecto en el que se implicaba lo empujaba al máximo para que saliera adelante.
Luchó desde las filas socialistas en el Ayuntamiento y en el Congreso de los Diputados, y fue una inmejorable embajadora de Cartagena allá donde estuviera, luchando y peleando por su ciudad y trabajando como nadie para que esta ciudad esté en el sitio que la historia y los políticos de baja calidad le han robado.
Sus hoplitas la echaremos simpre de menos, ya que era el alma de nuestro grupo en la fiestas de Carthagineses y Romanos, aunque sin duda seguiremos adelante con este maravilloso proyecto que ella inició.
Pues si Rosa, eres una ¡Valiente!, los que te conocimos lo sabemos, al igual que sabemos lo que amabas a tu familia, tus amigos y tu tierra. Ayer y hoy Cartagena camina un poco más sola en su historia, porque una guerrera suya nos ha dejado. Prometo seguir luchando por Cartagena como tantas veces hiciste desde cualquier atril dónde te encontraras. Descansa en paz y un gran beso, amiga nuestra.

4 comentarios:
Y yo que me quejaba de haberme quedado sin playa cuando hay quien se ha quedado sin verano...espero que recojas el testigo, compañero (no se me ocurre nadie más capaz de hacerlo...).
No la conocí... pero, por las palabras que se dicen de ella, la echo de menos. Esto de que se vayan tan pronto siempre los mejores, no sé, podríamos llamarle el síndrome de la estrella fugaz: brillan el doble en la mitad de tiempo.
Pues si, hay que seguir luchando, y al menos continuando con el trabajo que gentes como Rosa han iniciado.
http://www.televisionguardamar.com/view/297/iniciativa-popular-para-dar-nombrea-una-plaza-a-rosa-juaneda/
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