
Hace unos días hablaba con un conocido sobre algo de cine español, y siempre que converso sobre este cine, me toca defenderlo prácticamente a capa y espada.
Me gustaría hablar hoy sobre la primera película española que se llevo un Oscar (no el primer español, ya que Buñuel, Almendros o Gil Parrondo ya lo habían conseguido en sus disciplinas o con producciones extranjeras).
Volver a Empezar fue un film que pasó sin pena ni gloria por las pantallas españolas, quizás nadie pensaba que fuera a ser oscarizada, pero finalmente triunfó. No es película que innove o que sea considerada como una obra de arte, pero es, quizás, una de las más bellas historias que he visto en cine. La nostalgia irrumpe constantemente en una cinta que habla de un escritor (Antonio Albajara) que se marchó de España en la Guerra Incivil, y que regresa a su pais en los primeros ochenta, tras enterarse que le queda poca vida. Es una reflexión sobre todo lo perdido, sobre la muerte, sobre el tempus irreparabile fugit y sobre lo que queda por hacer. El personaje regresa a su Gijón natal, a recuperar sus amigos, su Sporting de Gijón (del que había sido futbolista) e incluso su primer amor, al que jamás había olvidado.
Todo tiene su explicación en el mundo del presonaje que magistralmente interpreta Antonio Ferrándiz, ya que siendo profesor de literatura de la Universidad de Berkeley, un compañero suyo, exiliado político como él, chileno de nacimiento, en su lecho de muerte comienza hablarle en castellano sobre las maravillas se su tierra. Es el último recuerdo que guarda en su mente, la nostalgia de la tierra perdida y de la vida arranacada. Decide Antonio Albajara despues de lo sucedido a su amigo chileno que no puede morir sin recuperar todo lo que le robaron.
Quizás parezca extremadamente melancólico, pero es sin duda una de las películas que más me ha hecho reflexionar sobre la distancia, la vida y los sueños incumplidos. No se si el director Garci tuvo esa intención, pero en mi lo consiguió.
Simplemente aconsejar verla con una mirada tierna y dulce, seguro que consigue emocionarte como lo hizo conmigo, incluso al principio, cuando el nobel de literatura paseaba por su Gijón de la infancia, preciosa ciudad que recomiendo conocer a todo ser viviente.
Un hueco en el corazón para el sentimentalismo no viene mal a las personas, y yo se lo hice a muchas películas, entre ellas a Volver a Empezar, que con dos temas en su banda sonora (Canon de Pachelbel y Volver a Empezar con arreglos de Cole Porter) llenan dulcemente la cinta de melodias.

2 comentarios:
HOLA
Pues sabes que ya me has picado la curiosidad por verla; ya te contaré que tal.
Por cierto, nada que objetar, lo único que ya sabes que nadie es profeta en su propia tierra. Que le vamos a hacer.
A ver si el cine español se pone las pilas y levanta cabeza; y renueva argumentos.
Otro saludo amigo
Kaixo:
Es una película muy bonita, tierna. Hace reflexionar sobre lo que hemos vivido y no hemos podido hacer.¡Hay que aprovechar cada oportunidad que nos brinda la vida! Pero sobre todo hay que vivirla y disfrutarla. Merece la pena verla.
Agur.
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