
Este es uno de mis poemas favoritos de Pablo Neruda. Se llama "Explico algunas cosas" y es de su libro España en el Corazón. Lo escribió cuando vivía en Madrid, en el barrio de Argüelles, allá por el año 1936, cuando era embajador de la República de Chile en la República Española y cuando sufrió en sus propias carnes el horror de una guerra fraticida.
ESPAÑA EN EL CORAZÓN
EXPLICO ALGUNAS COSAS .
Preguntaréis: ¿Y dónde están las lilas?
¿Y la metafísica cubierta de amapolas?
¿Y la lluvia que a menudo golpeaba
sus palabras llenándolas de agujeros y pájaros?
Os voy a contar todo lo que me pasa.
Yo vivía en un barrio
de Madrid, con campanas,
con relojes, con árboles.
Desde allí se veía
el rostro seco de Castilla
como un océano de cuero. Mi casa era llamada
la casa de las flores, porque por todas partes
estallaban geranios: era
una bella casa
con perros y chiquillos.
¿Raúl, te acuerdas?
¿Te acuerdas, Rafael?
¿Federico, te acuerdas
debajo de la tierra,
te acuerdas de mi casa con balcones en donde
la luz de junio ahogaba flores en tu boca?
¡Hermano, hermano!
Todo
eran grandes voces, sal de mercaderías,
aglomeraciones de pan palpitante,
mercados de mi barrio de Argüelles con su estatua
como un tintero pálido entre las merluzas:
el aceite llegaba a las cucharas,
un profundo latido
de pies y manos llenaba las calles,
metros, litros, esencia
aguda de la vida,
pescados hacinados, contextura de techos con sol frío en el cual
la flecha se fatiga,
delirante marfil fino de las patatas, tomates repetidos hasta el mar.
Y una mañana todo estaba ardiendo,
y una mañana las hogueras
salían de la tierra
devorando seres,
y desde entonces fuego, pólvora desde entonces,
y desde entonces sangre.
Bandidos con aviones y con moros,
bandidos con sortijas y duquesas,
bandidos con frailes negros bendiciendo
venían por el cielo a matar niños,
y por las calles la sangre de los niños
corría simplemente, como sangre de niños.
Chacales que el chacal rechazarla,
piedras que el cardo seco mordería escupiendo,
víboras que las víboras odiaran!
Frente a vosotros he visto la sangre
de España levantarse
para ahogaros en una sola ola
de orgullo y de cuchillos!
Generales
traidores:
mirad mi casa muerta,
mirad España rota:
pero de cada casa muerta sale metal ardiendo
en vez de flores,
pero de cada hueco de España
sale España,
pero de cada niño muerto sale un fusil con ojos,
pero de cada crimen nacen balas
que os hallarán un día el sitio
del corazón.
Preguntaréis ¿por qué su poesía
no nos habla del sueño, de las hojas,
de los grandes volcanes de su país natal?
¡Venid a ver la sangre por las calles, venid a ver
la sangre por las calles,
venid a ver la sangre
por las calles!

3 comentarios:
Lo cierto, es que aunque ya de por sí, estas cosas tienen valor; el tiempo, las hace mejorar. Oye, me ha gustado. y te lo digo porque no tengo ni idea de Poesía. Así, que gracias.
un saludo y suerte.
Neruda era (sigue siendo) un poeta universal. Y ya no lo digo en el sentido de que es leído en todo el mundo. Era universal porque tenía un alma grande donde cabía una gran parte del universo que no suele caber en el común de los mortales. Supo darse cuenta de que aquí estamos todos. Oler una flor y llorar por los muertos forman parte de la vida, por qué no lo iba a ser también de la poesía. La verdadera poesía es totalizadora aunque se hable de pequeñas cosas y experiencias íntimas. El silencio también es poesía, pero no el silencio de los que callan.
Compartimos la admiración por éste gran poeta. Una elección, este poema, muy buena.
Muy buen blog, me pasaré a visitarte.
Besotes
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